Dos intuiciones públicas y una reflexión pendiente
recoger piedrecillas de un río sagrado,
estampar becquerianas violetas en los libros
para que amarilleen ilegibles /
—José Emilio Pacheco
recoger piedrecillas de un río sagrado
y guardar violetas en los libros
para que amarilleen ilegibles.
—José Emilio Pacheco
estampar becquerianas violetas en los libros
para que amarilleen ilegibles /
—José Emilio Pacheco
recoger piedrecillas de un río sagrado
y guardar violetas en los libros
para que amarilleen ilegibles.
—José Emilio Pacheco
Nos presentamos en sociedad, con el desparpajo de una quinceañera de almibaradas maneras, y ofrecemos una muestra de aquello que cada artista consideró cursi en su propia obra, en muchos casos conscientes de que lo cursi está en la mirada de quien lo contempla. Si en un desplante de sofisticación nos atuviéramos al origen de la palabra: el Kursi norafricano cuyo significado, según el Corominas, correspondería al de silla y se habría aplicado en un sentido similar al de chair y chairman del inglés para denotar una posición de autoridad, deviniendo después en parodia de sí misma; resultaría que quienes creen tener la autoridad para estar libres de cursilería corren el riesgo de serlo siempre, y en más de un sentido.




















