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Sólo se puede vivir si intentamos la transformación del mundo, con la plena conciencia de que esa tarea, más que inútil, es necesaria para transformarnos a nosotros mismos. Artista o político, amante o suicida, víctima o verdugo, a todos nos sacude el Deseo. Todos vivimos en el centro del Deseo y el Deseo nos conduce a la revolución o al uso de la palabra; gracias a él tomamos un arma o un pincel. |
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